Versos y música lo acompañan.
Ya está la foto de cabeza,
la cadena en el cuello puesta...
un par de ojos que
encierran al dolor.
La almohada ya ha almacenado
no sé cuántos litros de confusión,
entre dudas y recuerdos,
entre últimas esperanzas y olvido.
Versos y música en este momento
hacen del desierto más desierto,
ya ni los espejismos aparecen,
ya ni en sueños el miedo desaparece.
Cuánto les cobrará el silencio de cuota.
¿Cuándo entenderán que la deuda no es poca?
Versos y música acompañarán cada memoria.
Y en el tiempo quedará grabada su historia.

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