sus caricias involuntarias y el sonido de su risa;
es como un sueño o una melodía,
y así como y bebo el amor que me da sin querer día con día.
Él duerme los miedos que irritados
golpean mi pecho por las noches,
como si de niños pequeños se tratase
les canta canciones de cuna, y ellos olvidan sus reproches.
Si será un mes o toda la vida,
si será amor o tal vez mentira...
no lo sé, pero si supiera que mañana se irá,
no retrocedería ni un paso atrás.
Lo cierto es el brillo de su piel en el verano,
y el olor de su cabello cuando nos acercamos,
en sus ojos hay paz, eso también es cierto,
y que su voz se repite en mis pensamientos.
Tan cálido sería el invierno si lo pasara a su lado,
y las tardes menos solitarias tomados de la mano;
acomodando memorias en pilas,
pasaríamos la vida acostados.
La conquista es un poema o una flor,
el sueño de cada sueño volviéndose realidad,
que un día sin más preámbulo conozca de sus labios el sabor,
y que la Luna, ese mismo día, me devuelva mi dignidad.
De nuevo entro a este mundo extraño,
su sombra es mi guía y mi protección,
ya he estado aquí, tengo recuerdos de antaño,
incluso podría contarles que estando aquí escribí una canción...

No hay comentarios:
Publicar un comentario