No estás muy lejos.
Tu mano está tan sólo
a un suspiro de distancia,
y las letras me acercan a ti.
Palpitas dentro mío,
acelerando mis pensamientos.
Mi corazón se vuelve un pequeño colibrí
que va posándose en cientos de conceptos...
En la perseverancia del olvido
y en las ansias del amor.
Con paciencia yo te miro
y mi deleite es tu sabor.
Estás a años luz, amor mío,
estás apenas a un parpadeo de mí.
Simple es pedir lo que no pido,
desde que mi mirada ha cambiado hacia ti.
Mas no consigo tener las fuerzas
para perder lo que siempre ha estado conmigo,
ese insaciable miedo que me amenaza
y me deja sola, sintiendo frío.
Continuarás siendo quien me robe el aliento,
y a medianoche, el constante pensamiento.
La suave brisa que me hiele en las mañanas,
o el roce tierno de una flor.


No hay comentarios:
Publicar un comentario