Voces

Confío en tu buen juicio
y en tu manera de saltar al vacío,
y si me encuentras ahí en el precipicio,
ahí quédate, cree en el curso de ese buen río.

Y si me pierdo o si me voy,
si me quedo y no estoy,
entiende algo: no soy yo.
A quien pierdes, ya no soy yo.

Ellas me consumen,
ellas me dicen que...
ellas me traicionan,
ellas condicionan cada amanecer.

Me susurran y me abrazan,
me hieren en la espalda.
Y estoy cerca de entender
porqué me quieren derrumbar.

Los misterios de la noche
son luz en mi oscuridad,
ellos me llevan de la mano,
me procuran aliviar.

Cantos en mi cabeza
confunden mi caminar
y cada segundo es más difícil
escucharte al hablar.

No quisiera dejar la casa,
qué más quisiera que quererte,
acercarte y en tu pecho
tararear a tu compás.

Ellas me quieren asustar
...pero quizá,
a veces me digo que quizá,
aun te tengo a ti para amar.

Ruégame que me quede,
por Dios, te lo ruego.
Si una noche más pasa sin tocarte
óyeme bien: me muero.

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