Se vienen los días en que confundo amar con querer.
Y el paisaje no ayuda, porque te extraño.
Cuando siento que me haces falta, todo parece estar
en mi contra y de tu lado.
Se vienen los días en que te extraño más que ayer.
Días solitarios, rodeada de tanta gente...
y entre tantos, tú.
Mis ojos se pierden;
es por las ansias de verte,
de verte de lejos y sentirte cerca.
Se vienen los días en que te sueño, y me desespero.
Se viene el amor, con el desamor detrás.
El llanto junto con la euforia.
Y vienes tú con esos días.
Estás en las voces de la gente,
todos hablan de ti.
Tu nombre en el mural,
tu perfume mezclado con la multitud,
tu voz en el murmullo, en los pasillos,
en todo el espacio y en todo el vacío.
Se vienen los días en que hasta los números me hablan de ti.
Yo ya no puedo escribir sin mencionarte;
y el semblante se me cae,
empiezo a sentirme ajena.
De cierto sé que estos días me sobrevendrán.
Sé, también, de la incertidumbre,
de esa que me causas.
Vibrar, vibrar en ansias y con tu voz, eso causas.
Vienen los días en que te conjugas
de las formas más extrañas e impredecibles.
Y te conjugo.
Con el cálido beso y el hogar eterno,
con eso y lo demás que das,
con eso me tienes...
tan cerca y tan lejos.
Y me quedo esperando, lejana, para no confundirte.
Me quedo esperando que entiendas
lo que no puedo explicarme.
Puedo tratar de ignorarlos
y darles un sinfín de adjetivos:
Irremediables, inexorables... interminables.
Qué días tan inevitables.
Se vienen esos días,
días como hoy;
días en que escribirte
es todo lo que hago.


3 comentarios:
Excelente, ya se pueden poner comentarios.
Y la solución más sencilla fue eliminar ese cuadro para saber si eres un bot o no... Holaaaa Spam
(: se siente tan bonito leerlo
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