
—Si estás aburrida piensa en mí y volveré. Yo vivo en la cajita que escondes debajo de tu cama, en una carta y en el perfume imitación de Chanel que usaste el otro verano.—
Ella siempre sabía decir lo correcto respecto a lo que estaba pensando, aun cuando no se lo dijera. Como si lo adivinara. O quizá lo que pienso no es tan secreto como me lo creo.
He estado pensando en las cosas que dijo el último día que pasé con ella. Quizá me avisó que se iba y no lo noté.
Es como pensar en un amor del pasado cuando termina, buscando pistas, buscando qué fue mal.
Con ella es obviamente distinto pero ya que me acordé de esto, de esto escribiré.
Enamorarse es como una enfermedad.
Estar enamorado ciega, cambia, fatiga, de verdad que sí. Y no es visible para el enamorado por todos esos estragos que causa. Pero algunos pueden notarlo después, "cuando el amor acaba".
Y va entre comillas pues no creo que realmente el amor pueda acabar. El amor no termina y si terminó... no era amor.
No sé mucho pero tengo esta creencia: el amor es eterno.
El enamoramiento, eso sí que puede acabar. Lo peor es cuando ni siquiera es eso. Como cuando la soledad ataca y alguien llega y te llena un espacio que tú mismo creaste y por esto mismo ese espacio debe ser llenado sólo por ti. Pero como no lo sabes, ahí vas, pensándote que es amor y no sé que tantas cursilerías más.
El amor, bueno, no me toca definirlo a mí... ni a nadie. Pero diría que no es algo instantáneo; pero que es inevitable, que es total, y -de nuevo- que es eterno, infinito.
Con límites de infinito a infinito.
Sí, el amor existía antes de lo que creías. Aun antes de esa persona que "te enamoró".
Todo lo anterior para decir esto: amor y enamoramiento no son la misma cosa.
No sé si sea cierto; viniendo de alguien que hace tanto que está sola qué se puede decir o creer. Y ahora más sola pues la mejor de mis amigas ya no está aquí.
Recuerdo bien la última vez que me enamoré. Pero no hablaré de eso ahora...
Recuerdo un día que estábamos en mi casa, comiendo un sandwich, se suponía que no tardaríamos mucho pues ese día se estrenaba una película en el cine que tenía como temática la segunda guerra mundial y ella quería verla.
Terminamos quedándonos en la casa pues mi madre sacó sus vinilos y se los entregó a ella asumiendo que le encantarían.
Ella ama la música, las cosas que pasaron de moda hace mucho, lo desconocido y el chocolate.
Esos vinilos contenían tres razones para ser amados.
Yo, inquieta, me quedé mirando por la ventana. Escuchar vinilos no es algo del otro mundo. La idea de escucharlos no me llenaba de emoción, como a ella.
No pensé que ella fuera a notarme mientras los escuchara... y sin embargo se acercó. Y lo hizo en silencio, no me di cuenta de su presencia hasta que sopló en mi oído.
Sonrió al verme mirar con tristeza la ventana y puso su mano sobre mi cabeza como si fuera yo una niña, y dijo: "No te preocupes, no estás enamorada. Sólo estás aburrida".
Ella siempre sabe qué decir respecto a lo que pienso.
En eso mi mamá cambió el vinilo que escuchábamos en el toca discos, era uno de Soledad Bravo. No tengo nada en contra de esta cantante, su voz es hermosa. Pero su música me ponía melancólica.
Puso otro vinilo y tan pronto como empezó a sonar ella tomó de mi brazo y me llevó al centro de la sala, en donde estábamos, como quien saca a bailar a alguien y lo lleva al centro de la pista. Esta canción no era melancólica.
Me dejé llevar por la canción y dimos vueltas y saltamos, anduvimos de aquí para allá al ritmo de la canción. El vinilo era de Los Bravos y luego me enteré que la canción que me llevó de un extremo a otro en mi estado de ánimo fue Bring a little lovin'.
No wonder I love it so much now.
Y así pasó esa tarde y olvidé mi aflicción, quizá era cierto y sólo estaba aburrida.
De ser así, estuve aburrida un buen rato. Pero de eso escribiré después.
Suficiente de amor por hoy.
Siento que cualquier cosa me lleva a ella. Cualquier tema siempre termino enlazándolo con ella. Quién sabe por qué. Y sigo buscándome temas que no tengan que ver con ella.
No es que trate de olvidarla o reemplazarla, pero ya saben... si escribo de ella y para ella... ¿qué caso tiene?
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Este capítulo está inspirado en un verso de
Yersin Hernández,
el cual está incluido en el mismo.
el cual está incluido en el mismo.
Gracias.
:)

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