Dejarse algo en algún sitio.



Primitiva, desnuda, a tientas... se asoma la luz,
se cuela por las cortinas y roza pedazos de piel
que envuelven a mi alma dormida.
Si fuera esperanza... pero es tan cruda y maldita.

Acercándose se apaga en seguida;
la mano, furtiva, esconde su prisa
tras velos de sueño,
tras somnolencia fingida.

Dormir, quisiera cerrar los ojos,
huir de mi instinto;
pero los pobres, tan anegados en llanto,
no me dejan darle paso a la obscuridad absoluta.

Si fueras tú mi todo...
pero tanto te has excusado, 
eres imposible.
Tan pasivo e indulgente.



En la densa penumbra las pesadillas me arrullaron por la noche y tus grandes ojos hermosos jamás me vieron dormir.

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